Tú Señor, sabes bien
lo que yo tengo guardado en mi interior,
todo aquello que me aturde,
lo que no puedo explicar,
esas cosas que no dejan caminar.
Tú Señor, hasta hoy
me has seguido en cada paso de mi vida,
y me has dado tantas cosas,
que no puedo olvidar,
los momentos que en mi vida quedarán. |